Contar la historia mediante la observación visual
- ANDRE'
- 22 ene
- 1 Min. de lectura

Perfil visual: El hombre parece educado y habla con elocuencia y sofisticación, posiblemente de una familia aristocrática con buena formación académica, o esta mujer luce muy bien arreglada en su vestimenta y aseo personal, y tiene buen gusto en sus elecciones, posiblemente de una familia adinerada. De nuevo, esta joven y vibrante dama o caballero posee un aura agradable y luce físicamente saludable, con buena tez, muy buena vista y dientes, uñas y cabello bien cuidados. Evidencia de buena nutrición y ejercicio. En resumen, puede provenir de un hogar bien mantenido, con buenas relaciones familiares, una excelente educación y sin carencias económicas. Estas inferencias descriptivas se pueden obtener simplemente mediante la observación visual de un individuo. Resulta acertado la mayor parte del tiempo al desentrañar un misterio. Existe un famoso proverbio que atestigua esta afirmación: "Eres lo que comes". Exudamos aquello a lo que estamos expuestos, ya sea ambiental o biológicamente. Podemos contar la historia del origen desconocido de una persona a partir de sus modales. La vestimenta, el aseo, el lenguaje y las normas de etiqueta básicas son fundamentales. Además, es fácil detectar si una persona tiene ciertas inseguridades o le falta confianza en sí misma por su actitud, comportamiento o incluso por su apariencia. Esta es la razón por la que se realizan entrevistas de contratación. De lo contrario, el conocimiento de una persona a partir de bases de datos podría utilizarse únicamente como guía para la contratación. Por lo tanto, la clave para contar una buena historia sobre nosotros mismos debería ser nuestro propio esfuerzo, no el de otros.





Comentarios